Aprender para la vida

El Doctor Marcel Pochulu es Director de la Diplomatura en Enseñanza de la Matemática que se dicta en el ISFDyT N° 9-002 “Tomás Godoy Cruz”. En esta entrevista nos revela el contenido del curso y explica el protagonismo que el mundo de los números tiene para los estudiantes del siglo XXI.

pochulu.jpeg
Marcel Pochulu

A veces se piensa que enseñar Matemática consiste en transmitir un conjunto de mecanismos que justifican su presencia por ser obligatorios y por “estar en los programas”. Marcel Pochulu tiene una perspectiva diferente. Habla de una Matemática que sintonice con lo cotidiano, que enriquezca el día a día. Desde un aeropuerto, en medio de otro de sus numerosos viajes, el especialista comentó las nuevas corrientes que hay en la enseñanza de la matemática y la manera en que él intenta transmitirlas durante sus clases en nuestra casa de estudios.

“Suelo sintetizar el estado actual de la enseñanza de la Matemática mediante una frase: tal como están las cosas, somos profesores del siglo XIX que enseñamos matemática del siglo XVIII a alumnos del siglo XXI. Eso se tiene que modificar, hay que repensar qué Matemática estamos enseñando”, comenta el docente. Según el entrevistado, se terminó la época en que las escuelas daban Matemática “en abstracto”, sin conexión con el contexto sociocultural. Pochulu: “ya no alcanza con aquello de ‘yo te enseño Matemática y vos después encontrás las aplicaciones a los campos profesionales’. No: si estoy enseñando en Ciencias Económicas no puedo limitarme a enseñar una Matemática que no tenga vínculo con eso. Tengo que hacer el esfuerzo de armonizar intereses”.

—¿Por qué se piensa que la Matemática es una de las materias que más “cuesta” a los estudiantes?

—Hay múltiples variables. No todo el mundo tiene predisposición hacia el área de Matemática. Pero, por otro lado, nosotros los profes muchas veces no damos una Matemática pensada para todo tipo de estudiantes. Muchas veces vamos a un aula y lo que hacemos es reproducir reglas y procedimientos sin que medie ninguna reflexión. Muchas veces no nos preguntamos qué tipo de Matemática están necesitando estos seres humanos que tenemos enfrente. Inclusive pasa algo particular: pasamos por un profesorado, nos costó mucho atravesar esa formación académica y, sin embargo, después nos olvidamos de aquel esfuerzo. No tenemos en cuenta que los estudiantes enfrentan los mismos problemas que tuvimos nosotros en su momento. Todo esto puede mejorarse. Falta mucho, pero lo estamos intentando.

—Es como si, ya pasado el ciclo de formación, desconectáramos con la vida de los estudiantes.

—Muchas veces lo que hacemos es reproducir una Matemática “como ciencia”, que no necesariamente está pensada para conectar con la vida de los que vienen luego en el camino del estudio. Pero la Matemática debería replantearse permanentemente si lo que enseña modifica la vida de los alumnos. Después de todo, no hay que olvidar que uno de nuestros objetivos es formar ciudadanos para el siglo XXI.

—¿Y qué hay de cierto en esta idea de que la Matemática es una “ciencia exacta” en contraposición a otras ramas del conocimiento que se califican como “ciencias humanas”?

—Es una distinción que suele causar malentendidos. Lo que tiene que quedar claro es que cuando alguien hizo un Profesorado en Educación Matemática no es un matemático: es un educador matemático. Y el educador matemático no está en las ciencias exactas, sino que está relacionado con las ciencias humanas. Por eso nos interesan los procesos de enseñanza/aprendizaje que se vinculan con las personas que estarán en el aula. Estamos dentro de las ciencias humanas. Es muy común confundirse en ese sentido.

—¿Cuáles son, a su criterio, las características más importantes que debería tener un docente de Matemática?

—Debería lograr que los demás se enamoren de su disciplina. Muchas veces se piensa que el docente es una especie de entrenador que da ejercicios. Pero eso no es la Matemática. La idea es que el estudiante se apasione. Como estudiante, yo necesito que el docente me haga ver una Matemática nueva, que yo salga encantado luego de ver eso y que le encuentre una utilidad que le añada matices a mi existencia. Incluso hasta es posible que más adelante me anime a construir mi propia Matemática, achicando de esta manera la brecha entre la Matemática escolar y la que uno necesita para la vida diaria.

Por Patrick Boulet – Facundo García.


De qué se trata la diplomatura

La Diplomatura en Enseñanza de la Matemática que se dicta en el ISFDyT N° 9-002 “Tomás Godoy Cruz” tiene cuatro módulos. El módulo 1 se centra en “Elementos teóricos en la educación matemática”. El módulo 2 se aboca al “Análisis de actividades de enseñanza”. Por su parte, el módulo 3 consiste en el “Diseño de actividades de enseñanza”. La última etapa del curso implica la elaboración de un trabajo final integrador.

Más allá de esas especificaciones, el objetivo general es fortalecer a profesores o estudiantes de profesorado en la enseñanza de la matemática mediada por nuevas tecnologías. Pochulu asegura que “las TICS permiten dar una nueva Matemática. No sólo ‘maquillar’ la vieja disciplina con nuevas tecnologías, sino gestar una Matemática nueva donde el alumno sea partícipe de la construcción del conocimiento”. Y concluye: “La meta es dejar una semilla sembrada a cada uno de los profes, para comprender que la profesionalización y el estudio de un docente de Matemática no se termina cuando uno se recibe”.


¿Quién es Marcel Pochulu?

Marcel Pochulu se define como una persona “simple, metódica y perseverante que tuvo que luchar mucho para alcanzar sus sueños”. Nació y se crió en una zona rural, “cerca de un diminuto pueblo del tamaño de un botón”. Eso no lo amedrentó. “Fui la última de las personas que llegó al mundo en esa localidad –rememora-: los que vinieron después nacieron en la ciudad”.

Se inició como profesor de Matemática y Física en un Instituto del Nivel Superior. Luego, en la Universidad, hizo una Licenciatura en Matemática y Computación, y más tarde una Licenciatura en Pedagogía de la Matemática. Realizó su doctorado y algunas instancias post-doctorales en España, centrándose en la Didáctica de la Matemática.

“Siempre lo hice muy a pulmón. Cuando yo empecé a estudiar, tenía que hacer 180 kilómetros para llegar al aula y ya estaba casado y con hijos. Después vinieron las cursadas en España. Iba y volvía a Europa para poder estudiar, y me lo tenía que pagar todo yo. Así que la tuve que remar bastante. En eso tengo que agradecerle a mi esposa Alejandra: sin su apoyo, hubiera sido imposible hacer todo esto”.

Hoy es un docente en contacto continuo con las innovaciones. Respecto al Plan Maestr@ que se ha difundido recientemente, aclara que quiere ser “muy respetuoso con las personas que han hecho ese esfuerzo de planificación” y por lo tanto prefiere “estudiar a fondo la propuesta antes de dar una opinión”.

DESCARGAR TEXTO EN PDF

Para terminar, compartimos con nuestros lectores este interesante video sobre la matemática en la naturaleza:

2 comentarios sobre “Aprender para la vida

Agrega el tuyo

  1. Coincido absolutamente con el profesor, la matemática no es el problema, el problema es cómo se la enseña.
    Como alumno, muchas veces resulta frustrante formarse con lo que parece un piloto automático con el que no hay posibilidad de intercambiar, innovar y crecer.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: