La enseñanza de la biodiversidad: empezando por las especies nativas

Por Susana Lagos Silnik y Erica Stevani

“Podemos interpretar la naturaleza de muchas formas: como la base de actividades científicas o comerciales, como un recurso, como algo para observar, experimentar y apreciar, o como fuente de inspiración artística”

Presidente Nelson Mandela, octubre de 1994

Para enseñar Biodiversidad es necesaria una aproximación conceptual gradual pero compleja. Se trata de un conjunto de saberes indispensables para generar conciencia ambiental y para poder implementar cualquier programa de conservación o de uso sustentable de la naturaleza. Pero en las fuentes de información sobre biodiversidad disponibles para los docentes están ausentes las especies nativas. En el siguiente artículo se resumen algunas de las investigaciones sobre el conocimiento de las especies nativas y su importancia. Además se brindan algunas fuentes bibliográficas y sitios web donde se reúne información sobre especies nativas de Mendoza y de Argentina.

  • ABSTRACT

In order to teach Biodiversity, a gradual but complex conceptual approach is necessary. It is a set of indispensable knowledge to generate environmental awareness and to be able to implement any program of conservation or sustainable use of nature. But native species are absent in the sources of biodiversity information available to teachers. The article summarizes some of the research on the knowledge of native species and their importance. In the following lines, the reader will also find some bibliographical sources and websites with information about native species from Mendoza and Argentina.

  • INTRODUCCIÓN

Biodiversidad o diversidad biológica, según el Convenio Internacional sobre la Diversidad Biológica aprobado en Nairobi el 22 de mayo de 1992 por la Asamblea General de la ONU (Gille 2008), es la variedad de seres vivos que hay sobre la Tierra, su identidad, heterogeneidad e interacciones, así como los niveles de organización de los que forman parte (poblaciones o comunidades), consideradas a diferentes escalas. Es el resultado de miles de millones de años de evolución y se va generando a partir de procesos naturales y también de la influencia creciente de las actividades humanas. Abarca desde organismos microscópicos hasta los grandes vertebrados, su variabilidad genética (variaciones intraespecíficas, o sea entre poblaciones dentro de una misma especie) y ecológica (variabilidad entre especies y entre comunidades) (Pérez Harguindeguy 2015).  

Pero ¿por qué es tan importante la biodiversidad?  La biodiversidad ayuda a mantener la multifuncionalidad y el flujo de funciones ecosistémicas a largo plazo y en particular frente a perturbaciones, es decir ayuda a los ecosistemas a ser más resilientes (Oliveira et al. 2015). Además, los seres humanos dependemos directamente de los ecosistemas y estos, a su vez, se sostienen gracias a la presencia, abundancia e interacciones de los seres vivos que los componen (Díaz et al., 2015).

Se habla de bienes y servicios ecosistémicos cuando nos referimos a la provisión de agua y alimentos, la regulación del clima y de las enfermedades, el reciclado de los materiales, la polinización y descomposición, regulación del clima (secuestro de carbono), valores intrínsecos de la cultura, valor espiritual, recreacional o estético de los sistemas ecológicos (Díaz et al. 2015).

Una creciente pérdida de biodiversidad nos ha obligado a diseñar diferentes estrategias de conservación. Sin embargo, sabemos que ninguna política puede sostenerse sin el compromiso de los ciudadanos. Cualquier política relacionada con los recursos naturales requiere la cooperación de la gente, y esto se logra en base a la conciencia de la necesidad de proteger (Pilgrim et al. 2008). Esto implica cierto grado de conocimiento. “Comprendemos mejor aquello a lo que hemos podido acercarnos, aquello de lo que tuvimos una experiencia cercana, aquello que hemos hecho nuestro, aquello que hemos aprendido a amar de alguna forma” (Gille 2008). La gestión de la biodiversidad es un asunto complejo y difícil de abordar desde una mirada integral. No se encuentra solo en manos de los expertos, sino que requiere de la movilización de las personas precisas en cada caso, a nivel individual y colectivo (Gonzáles Gaudiano 2002).

Las comunidades que viven fuera de las grandes ciudades, frecuentemente dependientes del trabajo de la tierra, tienen un contacto directo con las especies que son su alimento, su medicina y su provisión económica. Este conocimiento, transferido entre generaciones a través de las historias narradas se ha ido perdiendo con la globalización de la economía y el cambio en el uso de la tierra (Arias Toledo et al. 2010).  Se sabe que la urbanización, la cercanía las grandes ciudades, la pérdida cultural de los pueblos originarios, la influencia de los medios de comunicación (Arias Toledo et al. 2010; Pilgrim et al. 2008, Bermúdez et al. 2014) y la distancia de la gente de los ambientes naturales ha provocado que este conocimiento sea reemplazado por otro, más globalizado, sobre especies cosmopolitas y muchas veces sobre especies introducidas.

Varios estudios se han dedicado a esta problemática. En Córdoba (Argentina) se realizó una investigación donde se mostró una disminución del conocimiento y uso de plantas nativas medicinales en relación a la desaparición del bosque nativo, en comunidades rurales cordobesas (Arias Toledo et al. 2010). Este estudio reveló una clara asociación entre el conocimiento de las especies vegetales medicinales y la proporción de bosque nativo en el paisaje. La mención de especies nativas con respecto a las totales disminuyó a medida que los bosques se reducen. Lo mismo puede verse en la correlación, que asocia significativamente el aumento en el uso de especies medicinales exóticas con el aumento del cultivo intensivo del suelo (Arias Toledo et al. 2010).

En el Bosque húmedo tropical de Colombia, Estupiñan et al. (2010) obtuvieron resultados similares. Allí se estudió el conocimiento de las especies de importancia económica por parte de los pobladores. Gracias a sus importantes aportes se lograron incorporar a la lista de especies útiles a aquellas que los mismos pobladores conocían y usaban ancestralmente, ofreciendo alternativas de uso y manejo sustentable de los bosques nativos.

Esta problemática se observó también en estudios hechos en Alemania. Menzel y Bögeholz (2009) encontraron que estudiantes alemanes de escuelas urbanas consideran que la diversidad biológica se encuentra solamente en África y Sudamérica y no en sus propias regiones. En Francia, Ballouard et al. (2011) describieron las dificultades de alumnos de 9 años (promedio) para reconocer especies de animales autóctonos y sus estrategias de conservación.

En nuestra provincia también se observa este resultado. En 2012, Campos et al. realizaron encuestas a niños y adolescentes que asistían al sendero de interpretación ambiental “Sendero del garabato”. Este estudio mostró resultados similares: una gran dificultad de los chicos de escuelas urbanas para conocer las especies autóctonas.

Pero el trabajo más raro al respecto fue publicado en Science, donde Balform et al. (2002) estudiaron a 109 niños ingleses en edad escolar que pudieron identificar personajes de Pokemon con mayor facilidad que especies de animales y plantas que vivían en los alrededores de sus casas. El autor dice textualmente: “nuestro estudio conlleva dos mensajes para los conservacionistas. Primero que los niños poseen una tremenda capacidad para aprender sobre criaturas fantásticas, siendo capaces de identificar el 80% de las ilustraciones de 150 ‘especies’ de Pokemon; y segundo que los profesores estamos haciendo la mitad del esfuerzo de los creadores de Pokemon para inspirar interés en conocer la vida silvestre”.  

Bermudez y Nolli (2015) analizaron la transposición didáctica del concepto de biodiversidad en los diseños curriculares de Córdoba y Buenos Aires y libros de texto corrientes y determinaron un sesgo en la conceptualización,  sobre todo de especies exóticas en detrimento de las nativas. Para Mendoza no se conoce un estudio similar, pero suponemos que se encontrarían deficiencias parecidas, ya que los libros escolares pertenecen a editoriales de Buenos Aires. En general, en las clases se usan textos escolares que dejan afuera ejemplos de especies nativas. Sería muy importante contar con recursos o fuentes de información para que los docentes seamos capaces de incluir a las especies nativas en nuestras aulas.

Balform et al. (2002) estudiaron a 109 niños ingleses en edad escolar que pudieron identificar personajes de Pokemon con mayor facilidad que especies de animales y plantas que vivían en los alrededores de sus casas. El autor dice textualmente: “nuestro estudio conlleva dos mensajes para los conservacionistas. Primero que los niños poseen una tremenda capacidad para aprender sobre criaturas fantásticas, siendo capaces de identificar el 80% de las ilustraciones de 150 “especies” de Pokemon; y segundo que los profesores estamos haciendo la mitad del esfuerzo de los creadores de Pokemon para inspirar interés en conocer la vida silvestre”.

  • A continuación brindamos una lista de bibliografía donde se puede encontrar información sobre especies nativas de Mendoza:

1) Manual de Bosques Nativos de Mendoza. Un aporte desde la Educación Ambiental. (2012). Dirección de Recursos Naturales Renovables. Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Gobierno de Mendoza.

El manual recopila conocimientos científico-técnicos adaptados a finalidades pedagógicas, utilizando recursos didácticos para que puedan ser articulados en los respectivos currículos educativos de nivel medio y superior. LINK: http://wiki.mendoza-conicet.gob.ar/images/d/db/Manual_Bosques_nativos_de_Mendoza_2012.pdf

2) Campos, C. M. & De Pedro, M. C. (2001). La Vida en las Zonas Áridas. El Desierto Mendocino. Mendoza, Argentina: ZETA Editores.

Este libro presenta información acerca de los ambientes áridos del mundo, del país y de Mendoza. Muestra la biodiversidad, sus adaptaciones e interacciones, así como los problemas ambientales de estos ecosistemas.

3) Campos, C. M., Borghi, C. E., Giannoni, S., Ortiz, G. & Pastrán, G. (2007). La fauna en los desiertos de altura: características, usos y potencialidades en la zona de influencia de San Guillermo. Mendoza, Argentina: ZETA Editores.

4) Instituto Argentino de Investigaciones de la Zonas Áridas (IADIZA), CONICET. (http://www.mendoza-conicet.gob.ar/portal/iadiza/paginas/index/material-didactico)

En esta página se pueden descargar publicaciones de divulgación realizadas en el IADIZA, CCT- Mendoza.

5) INTERBIOIDES (Interacciones Biológicas del Desierto). (https://sites.google.com/site/interbiodes/education/educacion-ambiental-extension/material-didactico-didactic-material)

Es la página web del grupo de investigación de la Universidad Nacional de San Juan y del IADIZA, donde los especialistas muestran y comparten su trabajo.

6) BIOTA. (https://www.facebook.com/Asociacion.Biota)

Asociación civil orientada a la conservación de la biodiversidad a través de la investigación y la educación ambiental.

  • En los siguientes sitios web hay datos sobre la distribución y origen de la Biodiversidad, información muy útil para saber si determinadas especies son nativas de Mendoza, nativas de Argentina, exóticas, etc.

https://www.sib.gov.ar/

http://www.discoverlife.org/

http://www.biodiversity-exploratories.de/startseite/

https://www.gbif.org/

http://www.patrimonionatural.com/links.asp

http://tolweb.org/tree/phylogeny.html

https://www.inase.gov.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=316&Itemid=181

http://ambiente.gob.ar/especies/especies-de-fauna-silvestre/  

  • Bibliografía

Arias Toledo Bárbara, Cecilia Trillo y Mariano Grilli (2010). “Uso de plantas medicinales en relación al estado de conservación del bosque en Córdoba, Argentina”. Ecología Austral 20: 235-246.

Ballouard Jean-Marie, Stephen J. Mullin, Rastko Ajtic, José Carlos Brito, El Hassan ElMouden, Mehmet Erdogan, Monica Feriche, Juan M. Pleguezuelos, Pavol Prokop, Aida Sánchez, Xavier Santos, Tahar Slimani, Bogoljub Sterijovski, Ljiljana Tomovic, Muhammet Uşak, Marco Zuffi & Xavier Bonnet (2011). “Factors Influencing Schoolchildren’s Responses to a Questionnaire in Wildlife Conservation Education, International Journal of Science Education”, 37 (3): 469-483.

Balmford Andrew, Lizzie Clegg, Tim Coulson, Jennie Taylor. (2002). “Why Conservationists Should Heed Pokémon”. Science 295 (5564): 2367.

Bermúdez Gonzalo y Laura C. Nolli (2015). “Los diseños curriculares y los libros de texto como niveles de transposición del contenido ‘biodiversidad’: ¿cómo presentan y tratan su conceptualización?”. En: Retos para la enseñanza de la biodiversidad hoy. Aportes para la formación docente. Coordinadores: Gonzalo Bermudez y Ana Lía de Longhi. Cap 10: 259-292.

Bermudez Gonzalo, M. Constanza García Capocasa y Luisina Battiston (2014). “El reconocimiento de componentes y atributos de la diversidad biológica por estudiantes de escuela media en Córdoba, Argentina”. X Jornadas Nacionales, V Congreso Internacional de Enseñanza de la Biología. Villa Giardino. Córdoba.

Campos Claudia, S. Greco, J.J. Ciarlante, M. Balangione, J.B. Bender, J. Nates,

Lindemann-Matthies. (2012) “Students’ familiarity and initial contact with species in the Monte desert (Mendoza, Argentina)”. Journal of Arid Environments 82: 98 -105.

Díaz, S., Demissew, S., Carabias, J., Joly, C., Lonsdale, M., Ash, N., Larigauderie, A., & Zlatanova, D. (2015). “The IPBES Conceptual Framework — connecting nature and people”. Current Opinion in Environmental Sustainability, 14, 1-16.

Estupiñán-González Ana y Néstor David Jiménez-Escobar (2010) “Uso de las plantas por grupos campesinos en la franja Tropical del Parque Nacional Natural Paramillo (Córdoba, Colombia)”. Caldasia 32 (1): 1-11.

Gille  Hélène (2008) Material educativo para los países situados en zonas secas.

Una manera creativa de educar sobre el medio ambiente. Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB), Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

González Gaudiano, E. (2002). “Educación ambiental para la biodiversidad: reflexiones sobre conceptos y prácticas”. Tópicos en Educación Ambiental 4: 76-85

Menzel Susanne and Susanne Bögeholz (2009). “The Loss of bodiversity as a challenge for sustainable development: How do pupils in Chile and Germany perceive resource dilemmas?”. Res Sci Educ 39: 429.

Oliveira Miranda María, Dilia Velázquez, Alexis Bermúdez. (2005). “La investigación etnobotánica sobre plantas medicinales, una revisión de sus objetivos y enfoques actuales”. Interciencia: Revista de ciencia y tecnología de América 30 (8): 453-459. ISSN 0378-1844. 

Perez Harguindeguy Natalia, Lucas Enrico y Sandra M. Díaz (2015). “¿Qué es la Diversidad Biológica? (y por qué nos importa, cómo se genera y cómo se mide)”. En: Retos para la enseñanza de la biodiversidad hoy. Aportes para la formación docente. Coordinadores: Gonzalo Bermúdez y Ana Lía de Longhi. Cap 1: 25-56.

Pilgrim Sarah, Leanne Cullen, David Smith and Jules Pretty (2008). “Ecological knowledge is lost in wealthier communities and Countries”.  Environmental Science & Technology 42 (4): 1004-1009.

 

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